Decálogo del guerrero espiritual

1- Reconozco que la percepción de la realidad no es necesariamente la realidad.

2- No juzgo el comportamiento de los demás.

3- Escucho al otro, sin querer tener la razón y sin querer demostrar que los demás están equivocados.

4- Asumo la plena responsabilidad de mis emociones.

5- Practico la aceptación dinámica. Dejo de resistirme a lo que me presenta la vida y lo aprovecho para tomar consciencia.

6- Acepto los límites de mi personalidad actual, la amo y trabajo con entusiasmo para aportarle la luz del alma cada vez más.

7- Reconozco que la verdadera sanación tiene lugar cuando dejo de exigir un cambio de comportamiento de los demás.

8- Observo mis pensamientos y no me identifico con aquellos que proceden de las 3 P (pánico, poder, placer).

9- Pongo mi intención en estar más atento.

10- Practico en todo momento la posición del Testigo.


Adaptado de “El maestro del corazón” de Annie Marquier